Entradas Recientes

19 de noviembre de 2014

Ellos creían...


 Todo el que disfruta cree que lo que importa del árbol es el fruto, cuando en realidad es la semilla. He aquí la diferencia entre los que creen y los que disfrutan.
Friedrich Nietzsche (1844-1900) Filosofo alemán


Ella creía que él, creía que ella no sabía; pero él intuía que ella sabía desde hace mucho tiempo que él no era humano.




17 de septiembre de 2014

Girasol


Mantenga su rostro al sol y no verá la sombra. Es lo que hacen los girasoles.
Helen Keller


Fue en una noche limpia, sin una sola nube en el cielo, cuando lo despertó la embriagadora luz de la luna llena; primero se sintió un poco desorientado, luego un calor tibio, plateado y dulce recorrió todo su ser, y sin pensarlo más tiempo, miró al cielo y se transformó en Giraluna.





10 de septiembre de 2014

El último beso


En conmemoración de los 100 años de La Primera Guerra Mundial (1914-2014)

La guerra es una masacre entre gentes que no se conocen, para provecho de gentes que si se conocen pero que no se masacran.
Paul Valéry 



Me perdí en éste bosque después de que un proyectil destruyera nuestra trinchera, ahora corro desarmado y escondiéndome del enemigo que acecha. De pronto tropiezo y caigo estrepitosamente, me levantó rápido y veo al soldado enemigo con quien tropecé, sentado contra un árbol... el miedo me paraliza un instante, pero veo que él tampoco lleva armas y me ofrece con una mano temblorosa: una galleta, sin pensarlo dos veces, la devoro agradecido. Me siento a su lado y le ofrezco un cigarrillo. Fumamos en silencio, y  la aparente calma me reconforta con su paz. Yo no hablo Alemán, así que nos comunicamos por señas y gestos, y acordamos que por ahora seremos aliados. De pronto, escuchamos una explosión seguida de desgarradores gritos de dolor; nos abrazamos atemorizados y... nos besamos... y es el beso más tierno que he recibido nunca...otra explosión... nos volvemos a abrazar con más fuerza y lloramos como un par de niños, mientras la artillería continua asesinando a nuestros amigos.






3 de septiembre de 2014

El doble





la vita non è un film
T.

Fue doble de películas hasta que durante una escena murió sorpresivamente de un paro cardíaco, todos culparon a su tabaquismo galopante. Pero en la autopsia, aunque no encontraron heridas en su cuerpo, descubrieron su corazón atravesado por una flecha.





27 de agosto de 2014

Horóscopo


Todo que sucede en el Cielo se siente en la naturaleza y en la Tierra.
Johannes Kepler


Siempre he escrito muy buenos augurios en el horóscopo del diario, pero hoy, se cumplen dos meses sin que nadie del diario reciba su sueldo. Los dueño, son unos negreros duros y bien asesorados, pero no cuentan con una venganza sin el uso de mercenarios y, tampoco imaginan que en mi vaticinio diario, leerán impotentes su muerte.


20 de agosto de 2014

Amigo fiel





Cuento ganador del primer lugar en concurso: "Tenemos cuento: la USACH en 165 palabras".

Me sentía tan cansado que me dormí en una sala de la EAO luego de mi última clase de la tarde. Para cuando me despertaron los fuertes ladridos de un perro ya había caído la noche. Me levanté a encender la luz y me percaté que había perdido mis anteojos, desorientado y con la vista borrosa busqué en torno al banco donde estaba, pero sólo pude encontrar mi mochila. Seguí buscando unos minutos antes de salir derrotado al patio. No había nadie afuera, a excepción de la figura difusa, pero inconfundible de un perro, acercándose y moviendo la cola; le acaricié su cabeza, y me asusté al sentirla tan fría como el metal; el perro buscó mi mano con su gélido hocico y, sorprendido, rescate de entre sus fauces mis anteojos, sin pensarlo, saqué de mi mochila un paño para limpiarlos, mientras mi amigo se alejaba, luego daba un breve salto para sentarse sobre una pequeña plataforma y se quedaba tan quieto como una estatua.



13 de agosto de 2014

Muerta de celos



“El amor es fuerte como la muerte; los celos son crueles como la tumba.” 
―Salomón

01:00 AM fue la hora acordada. Pero llegó a las 03:03 AM, con su sonrisa eternamente radiante y su guadaña recién afilada. Molesta por su impuntualidad, sólo le di un beso en la mejilla...aunque debería haber hecho una escena de celos.




6 de agosto de 2014

Una mañana


“El café debe ser negro como el infierno, fuerte como la muerte y dulce como el amor.”
Proverbio turco

Es una mañana fría. Por el ventanal puedo ver el campo cubierto de una azucarada escarcha; a lo lejos escucho el canto de un gallo madrugador acompañado de un coro de ladridos. De pronto otro instrumento interviene, es el pitido de la tetera que me advierte que el agua está lista. Voy a la cocina, apago la llama y cargo la cafetera con una dosis de café arábigo. La máquina comienza su labor y cierro los ojos cuando el aroma inunda la habitación, en un tiempo que parece imposiblemente breve, el maravilloso líquido está listo; buscó una taza para servirlo, primero vierto sólo un poco, lo acerco a mi nariz y me embriago con su esencia, luego lleno la taza completamente. Pero me detengo un momento justo antes de dar el primer sorbo, al advertir mi deforme reflejo sobre el oscuro néctar.








30 de julio de 2014

Sed



Un día simplemente dejó de llover, luego, los ríos comenzaron a secarse lentamente y el mar se transformó en una enorme joya de sal. Entonces, sin muchas esperanzas plantamos semillas de lluvia y, tres noches después, brotaron del suelo aquellas milagrosas gotas de vida y regocijados las cosechamos a la luz de la luna.



23 de julio de 2014

The train has left


Si alguna vez me pierdo, que me busquen en una estación de tren.
Carlos Ruiz Zafón


Se escondieron dentro del tren antes que saliera de la Maestranza de San Bernardo. Nadie los vio subir. Nadie se percató de sus pequeños cuerpos disimulados bajo unos sacos sucios de carbón. Nadie escuchó sus risas apagadas. Nadie descubrió quien tocó el silbato de la locomotora, sin ocupantes luego de llegar a su destino final. Nadie imaginó que se durmieron al fondo del lugar más caliente que encontraron y que el maquinista del día siguiente era tan sordo como una tapia. Y hoy, nadie imagina que aún continúan con sus travesuras, pero ahora, seguro que nadie los ve.







16 de julio de 2014

A ciegas





"Las personas felices no tienen historia."
                            Simone de Beauvoir

«A ciegas, así comienzan las mejores cosas. Sin saber cómo nacieron ni cómo van continuar. Podríamos haber planificado o calculado todo, pero no tendríamos ese vendaje invisible que nos augura buenas cosas. Me inclinó a pensar que existe una voluntad silenciosa tras nuestros actos que trabaja conectada con nuestros sueños e, intuyo además, está conectada con las voluntades de todos los demás seres. Si cerramos los ojos y recordamos, en éste instante está pasando justo lo que soñamos.» Éso decía la nota que encontraron en su bolsillo una vez que pudieron sacarlo del fondo de la zanja donde lo encontrar muerto.




9 de julio de 2014

La última historia


No pienso nunca en el futuro porque llega muy pronto.
Albert Einstein


Hubo un tiempo en que fuimos humanos. En aquellos años eran miles de millones los que vivían en ciudades; en éstas metrópolis, podías probar bebidas y comidas de todos los rincones del mundo; había edificios enormes y casas pequeñas como madriguera de rata; el aire se sentía viciado muchas veces, pero podías respirar con libertad; teníamos arte para todos los gustos en los museos y galerías, incluso en las calles se podían ver pinturas dando vida a las paredes; y el conocimiento estaba en todas partes, disponible gratuitamente para todos. Podíamos transformarnos en lo que quisiéramos. Pero nos transformados en algo que nunca esperamos.

Escribo estas líneas con la leve esperanza que quede alguien más que sepa leerlas y la fortuna de encontrarlas. Ojalá no sea éste recuerdo difuso la última historia que se cuente. 





2 de julio de 2014

Desayuno en la cama



A veces he creído hasta en seis cosas imposibles antes del desayuno.” 

Lewis Carroll


Me sirvió el desayuno en la cama y luego comenzó a hablarme de lo mismo de siempre. Y cómo es habitual, yo escuché atentamente sin entender una sola palabra. Intentó explicarme nuevamente, pero tampoco entendí. Aún no sé porqué me sirve el desayuno en la cama y luego me deja un lápiz y un papel, cuando él sabe que hace años que no escribo un verso.



25 de junio de 2014

Fabián



Fabián salió a comprar el pan y nunca más volvió a casa. Las viejas de lengua venenosa inventaron que él y el panadero se enamoraron a primera vista y, siendo fulminados por éste amor prohibido, tuvieron que escapar. Los obsesionados con los crímenes perversos, lo imaginaron asesinado y triturado por su esposa, para luego ser depositado en pequeñas dosis diarias en la compostera del patio. Pero nadie imaginó que Fabián nunca salió a comprar el pan; que una día descubrió que era un ángel y simplemente se echó a volar. 




18 de junio de 2014

Asesina



La muerte unas veces nos deja morir y otras nos asesina.
Manuel González Prada


Supe que era la asesina desde que vi aquel brillo verdoso en sus ojos negros mientras descuartizaba un pollo para el almuerzo, pero sólo tuve las pruebas suficientes cuando ya era demasiado tarde. Ya había caído en sus brazos, su cama y su tabla, donde yo era la próxima ave a rebanar.




11 de junio de 2014

El vuelo infinito



Siempre sueño que puedo volar, pero cuando deseo aterrizar nunca logro hacerlo. A veces, vuelo sobre un bosque tan grande y frondoso que no es posible encontrar un claro donde bajar; otras, sobrevuelo un océano infinito donde veo tierra firme; también, he recorrido a ras del suelo un desierto tan caliente que me es imposible pisarlo; y una oportunidad, volé dentro de una caverna gigantesca recubierta completamente con afilados cristales, que brillaban como diamantes, llenando el lugar de los colores más hermoso que he soñado. Pero hoy, tengo la seguridad de que podré aterrizar. Soñaré que desciendo de las alturas sobre un pequeño monte tapizado de verde hierba, y me cobijaré del sol bajo un manzano que crece en la cima, y un fruto caerá sobre mi cabeza, y el golpe me iluminará y me daré cuenta de mi verdadera situación y, por fin, podré verme en mi cama de hospital a punto de despertar.





4 de junio de 2014

El queso



Un fuerte olor a queso me sacó de mis cavilaciones, miré a mi alrededor, pero a simple vista nadie parecía llevar nada parecido. Me tapé la nariz con la mano derecha y, me sorprendió descubrir que llevaba una bolsa colgada de mi muñeca, donde precisamente, llevaba un enorme trozo de queso. Y recordé cómo había llegado a mis manos: me vi de camino al metro...ahí estaba esa mujer...en una esquina, ofreciendo trozos de queso a los cansados peatones, usando como vitrina el maletero abierto de un vetusto auto. Y aunque fuera imposible, era igual a ella: los mismos ojos sonrientes, la misma sonrisa dulce, los mismos ademanes pletóricos de cariño y el mismo tono de voz. Me detuve frente a su improvisado puesto y dije su nombre, pero no respondió; me miró de pronto y me ofreció su producto tal como lo hubiese hecho ella. No pude negarme, hace tanto tiempo que se había ido y ahora estaba ahí, ofreciéndome su sonrisa. Me fui con el corazón contento, rebobinando y saboreando dulces recuerdo y además, con un exquisito trozo de queso.





28 de mayo de 2014

USB


Nadie tiene dominio sobre el amor, pero el amor domina todas las cosas.
Jean De la Fontaine
Después de mucho tiempo de ser enviado me acaba de llegar un paquete desde China, tanto así, que a éstas alturas no recuerdo que puede contener. Por eso lo abro con entusiasmo como si fuera un regalo, dentro encuentro: un cable USB con extensión macho y otro cable del mismo tipo pero con extensión hembra; y grande es mi sorpresa, al encontrar junto a éstos: un pequeño cable micro USB macho por un lado y hembra por el otro. Es un regalo del vendedor pienso en un principio, pero, también puede ser un milagro del amor.


21 de mayo de 2014

El león rampante


El león era parte de su escudo familiar desde incontables generaciones, sin embargo, ningún miembro de su familia había medido sus fuerza con ésta magnífica bestia. Él era el primero en viajar a África e ir a la caza de un león, armado solamente con un cuchillo.

Después de varios días, el cazador, sin suerte en su búsqueda de un león le parecían verdaderas las noticias sobre el peligro de extinción del animal. Pero persistía en su busca y, como todas las noches, acampó sólo al cobijo de unos árboles. Abrigado por el fuego cantó una vieja canción de amor e invocó a sus dioses; los animales nocturnos lo observaban con curiosidad, algunos olisqueaban con desagrado su asesina presencia, y luego continuaban su camino; El cazador disfrutaba de un trozo de carne seca, cocinada con raíces comestibles y agua, cuando escuchó los rugidos: el primero fue muy cerca y el segundo muy lejos, lo que le produjo miedo y confusión en un principio, pero luego tomó su cuchillo y esperó atentó, ésta era su oportunidad. Pasaron segundos interminables hasta que un par de ojos brillantes aparecieron en la oscuridad, luego otro par, luego cientos de ellos, y en medio de todos éstos, surgieron aquellos ojos: amarillos y feroces, acercándose lentamente; el cazador tembló cuando vio al león frente a él, iluminado por el fuego y parado en dos patas, tal como aparecía en el escudo de armas de su familia; se estremeció aún más, cuando el león pronunció su nombre, el de su padre y el de su abuelo; luego, con su bestial voz, lo desafió a un combate a muerte sin armas, a lo que el cazador respondió sacando un pañuelo de su bolsillo bordado con el escudo familiar; el león lo miró con desdén y le quitó la tela de sus manos, acto seguido miró la figura dibujada en el trapo y se rió con un rugido, luego le devolvió el pañuelo lanzándolo contra la cara del cazador y mientras éste último gritaba de terror, el león desapareció en la noche, rugiendo y riendo.



14 de mayo de 2014

El primer golpe



Todos matan lo que aman: el cobarde, con un beso; el valiente, con una espada.
(Oscar Wilde)

Puse toda mi confianza en mi espada y lancé el primer golpe, pero él la detuvo en al aire con sus manos desnudas. Nos miramos a través del filo, sin hacer esfuerzo alguno, reconociendo la situación, esperando. Incliné rápidamente la hoja para poder atacarlo, pero él la giró aún más, logrando que un rayo de sol me cegara por una fracción de segundo, lo que él aprovechó para asestar una patada en la empuñadura de mi espada, lanzándola lejos. Ahora, sin mi espada, no sabía que hacer. Él me miró tranquilamente y se alejó un par de metros, midiendo cada uno de mis movimientos. Respiré profundamente, apreté los puños, cerré mi libro y fui al baño.






7 de mayo de 2014

La creación


Desde que se cambiaron a vivir al otro extremo del universo, ella extrañaba el pequeño jardín que cultivaba en su antiguo hogar. Tan hermoso se veía éste dentro de su esfera; repleto de maravillosas plantas y flores distintas; atiborrado por muchos animales, tanta biodiversidad como estrellas hay en el cielo; seres pequeños, inteligentes y belicosos lo gobernaban, pero dueños de un corazón profundamente puro. Ellos eran los que realmente daban vida a su jardín; tan majestuoso era su jardín azul. Tanta añoranza tenía, que un día, él le propuso crear un nuevo jardín en un pequeño planeta muy adecuado para el cometido, lo había visto ese mismo día de camino a casa. Inmediatamente, ella aceptó, y fue así, como ambos plantaron el jardín. Pero ella fue sólo ella, la que lo cuidó con esmero y cuando nuevamente aparecieron, en forma mágica, los mismos belicosos seres, dio por terminada su labor. Ahora ellos se encargarían del jardín.





30 de abril de 2014

Mi negrito



Hace tres días me regalaron un negrito hecho de mazapán. Tiene unos ojitos cafés, una sonrisa rosada y alegre, y sus orejas redonditas, parecen escuchar con atención mis confesiones. Viste una chaqueta colorada de botones amarillos, unos pantalones blancos y unos zapatos a juego con su piel. Pero, lo que más me gusta, es su sombrero de color pajizo, con una cinta anaranjada que lo envuelve. Anoche, creo que se levantó a darme un beso, porque al despertar, sentí en mis labios, un dulce sabor a almendras.

23 de abril de 2014

Todo un caballero


Un verdadero caballero es tan educado con una niña pequeña como con una mujer. 
(Louisa May Alcott)

Ella lo miró de reojo, y no pudo evitar ruborizarse al notar que él, también la observaba. Disimulando su turbación, caminó en dirección al atractivo hombre, pero en vez de hablarle, pasó de largo sin mirarlo, dejando caer "distraídamente" su pañuelo. Caminó uno, dos, tres, cuatro metros, y el pañuelo seguía en el suelo. Indignada, se devolvió a recoger su pañuelo y darle un puntapié en el trasero al "caballero". Él, sorprendido por el golpe, y apenas sin dar vuelta la cara, le dijo: «Lamento no haber recogido su pañuelo señorita, pero acabo de sufrir un ataque agudo de tortícolis...y una patada de mula».



16 de abril de 2014

Ana y el mar



Ana paseaba plácidamente por la playa. Miraba de vez en cuando las huellas que dejaban en la arena sus pies. Algunas de éstas, las borraban las olas y otras no, por lo que parecía, que ella se materializaba sólo en ciertos momentos; y así se imaginó a si misma: caminando, mirando sus pies, luego sus huellas, luego al horizonte y luego desapareciendo.

Sintió una profunda alegría al contemplar el mar, y se adentro en él. Luego pensó que, sería una buena idea seguir caminando. El agua le llegaba a los hombros, pero no se detuvo, y continuó, alegre, feliz, renovada. De pronto, descubrió que todo se veía más nítido bajo el agua, todo era más verdadero, más honesto. Ahora nadaba, usando graciosamente su nueva cola de pez. Unos metros atrás, estaba su antiguo cuerpo: flotando y diluyéndose en el agua. Continúo nadando, siempre adelante, sin temor. Ahora, no tenía nada que temer, sabía que ellos entenderían en algún momento, que ella, nunca perteneció a de su mundo.



9 de abril de 2014

Versos de perro


"Es verdad que los perros no dicen nada, pero lo ladran todo", escuché decir en voz alta a un vagabundo que pasó a mi lado. Con rostro concentrado, se detuvo un momento, anotó algo en un trozo de papel de diario que llevaba en su mano, y continuó caminando. Lo seguí con la mirada hasta la esquina, donde se encontró con un perro, le hizo una reverencia y le dijo algo, el perro ladró y le movió la cola con alegría, luego ambos siguieron su camino. Anotó algo más en el periódico y le gritó al perro: "¡Con qué palabra rima lagaña...no me sirven tus versos...! ". Un camión recolector de basura se interpuso en mi camino, y lo perdí de vista.


2 de abril de 2014

El regalo perfecto




A mi amigo R.Z.Z.

Salí esta mañana en búsqueda de un regalo de cumpleaños para un amigo muy querido. Me bajé del metro en estación plaza de armas y comencé a recorrer sin rumbo las interminables galerías del centro de la ciudad, sin tener muy claro qué le compraría. Pensaba, que en cuanto viera el regalo perfecto lo sabría, así que me permití vagar, inspeccionando cada vitrina como si fuera un arqueólogo desenterrando una momia.

Me detuve en varias tiendas, donde ofrecían cosas que serían un perfecto presente para mí, pero no el adecuado para mi amigo, así, revisaba aquí y allá los artículos, intercambiaba un par de frases amistosas con los vendedores o los clientes, incluso en una librería me hice un nuevo amigo, y quedamos de ir a tomar un café y hablar sobre George Simenon. En otra tienda de dulces, una mujer me dió su número de teléfono y me regaló una preciosa sonrisa al salir, nunca leí la nota, porque el dueño de la tienda me la quitó de las manos, y no pude arrebatársela al maldito viejo. Ofuscado, continué mi camino, y entré en otra tienda, donde se ofrecían todo tipo de productos naturales, incluido un relajante shampoo de cannabis sativa. No recuerdo cómo, ni cuándo salí de la tienda, pero volví en mí, en la puerta de un cabaret de mala muerte, con un tipo guiándome dentro de la mismísima boca del lobo, di media vuelta, y salí corriendo. Me detuve a varías cuadras, frente a una iglesia, lo sentí como una señal divina y entré a pedir perdón por los pecados que casi cometí, aunque no quería cometerlos. Salí con esperanzas renovadas, ahora si encontraría el regalo perfecto.

Contradiciendo toda mi filosofía anti-monopolio, entré en una enorme tienda. Había un aroma embriagante, una música suave, edulcoradas señoritas y varones, me ofrecían ayuda con lo que necesitara, pero ellos no podían ayudarme en nada, ellos no conocían a mi amigo, ellos no sabían nada de él. Entonces, sólo entonces, me pregunté a mi mismo ¿Cuánto lo conocía yo? La verdad es que nunca me había hecho esa pregunta, y la respuesta, fue una pregunta ¿saber lo que le gusta a alguien es conocerlo? Quizás. Seguí mirando los estrechos pasillos, atiborrados de uniformes fabricados en tallas estándar y lustrosos artículos electrónicos. Nada de eso me gustaba, nada me evocaba esas tardes de pool, ni esas conversaciones idiotas sobre el amor, o la esperanza de un mundo mejor. Salí a la calle y, sobre una manta verdosa y sucia, un vendedor ambulante, ofrecía relojes de lujo, a un precio ridículo. Otro vendedor más allá, gritaba: ¡Lleve la moda, lleve la moda! No era aquí donde encontraría el obsequio, quizás hubiera algo en mi casa, o quizás podría hacer algo con mis manos. En realidad, ya estaba cansado, tenía hambre y el sol, por algún motivo, no me había esperado y ya se escondía tras los edificios.

Obstinado, volví al inicio me compré dos completos y una bebida en el portal Fernández Concha, los comí lentamente, mientras observaba a los travestis que llegaban a sus labores nocturnas, tan coquetos y ladinos como siempre. Una de esas matronas, brillante y alegre como bola de discotheque, me hizo un gesto con el dedo indice para llamar mi atención, me acerqué un poco desconfiado, pero en cuanto vi sus ojos, lo supe. Sacó desde su bolso enorme: un precioso barco dentro de una botella. "Éste es el regalo", le dije.



26 de marzo de 2014

Objeto de amor



"¿Tienes miedo a morir?. Entonces ya sabes lo que es ser un esclavo".

Rutger Hauer (película Blade Runner)



Han pasado muchos años desde que me dejó y durante este tiempo nunca imaginé que ella era un androide. Ahora entiendo por qué no le gustaba que la miraran como un objeto sexual y el por qué nunca entendió que yo la amaba, aunque fuera tan bella, tan perfecta, tan...fría. Quizás, si reclamo su cuerpo a la policía "antidroide" me lo entregarán, ellos sí podrán entender lo que es el amor y, si soy capaz de encontrar a alguien que la repare, quizás se dé cuenta de todo el amor que aún siento por ella y vuelva conmigo.



19 de marzo de 2014

El Daguerrotipo


Él esperaba su turno mirando los alegres y bulliciosos papagayos encerrados en una enorme jaula de metal bellamente labrada. Nunca imaginó que hubiesen tantos interesados en tomarse un daguerrotipo, ni tampoco que requiriera tanto tiempo. Miró de reojo al resto de los clientes: estaba la conocida amante de un político, un par de abogados famosos por su descaro, una anciana duquesa y dos niños gemelos que desafinaban a coro una canción infantil. De pronto, se abrió un instante la puerta del estudio y un aroma químico invadió la habitación, aunque el olor estuvo siempre latente, esa emanación más densa le revolvió el estómago.

Viendo tan variopinta concurrencia pudo imaginar que cada uno tenía un motivo distinto para estar ahí y desear un retrato. Siguió con sus elucubraciones y llegó a la conclusión de que el daguerrotipo era sólo el principio de algo mucho más grande, que pronto todos tendrán la posibilidad de retratarse y tener su pasaje a la inmortalidad, pero ¿Qué sentido tiene el retrato, si pasado un tiempo ya no existe nadie que te recuerde?. En realidad ninguno. Por ese motivo, él no buscaba la inmortalidad, si no todo lo contrario, él necesita una forma de morir de a poco, sin que ésto significa caer en el pecado del suicidio y, habiendo escuchado que el daguerrotipo te va quitando un poco de tu alma en cada sesión, él tiene la profunda esperanza de que le ayudarán a morir de a poco, hasta que su cuerpo quede seco y él, pueda por fin volver a encontrarse con su esposa y sus hijos en el cielo. Escuchó su nombre a lo lejos y volvió a la realidad, finalmente era su turno, una sonrisa se dibujó en su rostro, ya estaba más cerca de ellos.




12 de marzo de 2014

Vacaciones demoniacas


Estas fueron una de las vacaciones más provechosas de mi endemoniada existencia —dijo el diablillo a su tío Satanás—. Estuve durante dos semanas torturando a un idiota en sus vacaciones, haciendo que subiera y bajara cerros con una mochila pesada a su espalda. Por las noches lo único que podía sentir el imbécil era: hambre, sed y un profundo dolor de cuerpo. Además, como supe que le gustaba escribir, lo mantuve alejado de cualquier elemento que pudiera servirle para hacerlo, es más, lo hice olvidar que había llevado su libreta en la mochila...pero que me dices tío...¿qué soy un inútil?... pero si lo vi sufrir...tienes razón, no tenia papel ni lápiz, pero siempre tuvo su mente clara y su voluntad...es verdad...no logré quebrantar su voluntad...son las peores vacaciones de mi vida...váyase al diablo tío.


19 de febrero de 2014

Belleza interior


Miró sus formas con atención: las curvas suaves de su torso, la forma preciosa de sus huesos, el arco preciso de sus senos perfectos, la hipérbole de su espalda lista para congregar mil caricias, finalmente, se detuvo en el claroscuro de su corazón, pero ahora se imaginó a si mismo poniendo la oreja junto a su pecho y escuchando sus latidos y sintiendo el calor de su piel transparente, entonces volvió a la realidad, guardó la radiografía y la llamó por el intercomunicador para verla por primera vez.



12 de febrero de 2014

El cuerpo


Ahí está el bulto cubierto con un saco viejo, unos dedos arrugados sobresalen como queriendo escapar de su destino mortal. Tengo miedo, no quiero acercarme, me podrían inculpar por el crimen, pero la curiosidad me incita, me engaña y me dice que no es nada, que esos no son dedos, en verdad son unas zanahorias secas. Me acerco un poco más, el pavor arremete de nuevo, doy otro paso más, algo se mueve y un ratón escapa desde debajo del saco, lanzo un alarido de terror y siento el gusto ácido del vómito en mi garganta pero aguanto. Un miedo saca otro miedo y por un momento olvido que hay un muerto bajo el saco y con una valentía renovada destapo el montón de zanahorias secas que olvidaron de la última cosecha.


7 de febrero de 2014

Pickle


El capitán cerró todos los picaportes de la pesada puerta de su habitación y además la atrancó colocando un enorme armario y su escritorio frente a ésta, una vez lista la barricada, se sentó a descansar mientras contaba los sacos de comida, el agua y las municiones del cañón amontonados contra las paredes. Los malditos idiotas podrían armar un motín, pero se morirían de sed y hambre a menos que recalaran en el puerto más cercano, entonces él podría escapar y bajar a escondidas a buscar algunos buenos mercenarios sedientos de sangre para recuperar su adorado barco. El capitán los conoce bien, son un montón de piratas tan idiotas como malolientes, ahora sólo le queda descansar y esperar atento. Cerró los ojos y se desató la pata de palo para poder acariciar su adolorido muñón, entreabrió los ojos cuando escuchó el aleteo de su loro Pickle, pero cuando los abrió por completo ya era tarde, el maldito pajarraco ya apretaba el gatillo del arma mientras gritaba: ¡idiota!



29 de enero de 2014

Prodigioso


Heráclito es un hombre prodigioso, ustedes se preguntaran ¿Qué lo hace ser un hombre prodigioso? Bueno, principalmente es su actitud frente al mundo, esa forma que tiene de disfrutar haciendo y diciendo cosas portentosas. Se levanta todas las mañanas con una idea maravillosa para escribir un cuento y, lo termina de una sola vez. Al almuerzo, cocina un estupendo piscolabis que sería la envidia de cualquier restaurante famoso. Por la tarde, planea algún viaje fantástico, como por ejemplo: al Amazonas o a lo más recóndito de la Patagonia Chilena y deja las maletas listas para el periplo, luego se prepara una once ligera. Inmediatamente después de ésta vianda, realiza una breve secuencia de antiguos ejercicios marciales que nadie más en el mundo conoce. Entonces, viene lo mejor del día: la cena. Prepara una comida fascinante, que consiste en cinco platos y tres vinos distintos. Se sienta a su mesa de soberbia madera y lee filosofía mientras espera a unos invitados que nunca llegaran.


22 de enero de 2014

Café



Él necesita salir a recorrer la ciudad cada cierto tiempo y hacer una serie de actos de liberación espiritual. Como sentarse a escribir poesía en cualquier lugar; ganarse la confianza de un perro callejero y acariciar su cabeza; escuchar un poco de rock callejero, interpretado por un decadente grupo de ancianos talentosos; pararse en cualquier esquina con el semáforo en verde y dejar que la gente pase por su lado como si fuera una roca en medio del río; pero lo que más disfruta hacer, es acercarse furtivamente a las mesas de los cafés, cuando sus ocupantes recién las han abandonado y leer las historias que las personas dejan en la borra de su café.


15 de enero de 2014

El primer helado



Cuando él me dejó, sentí lo mismo que el día en que sufrí mi primera gran pérdida. Recuerdo vívidamente el momento, yo era muy pequeña y tenia en mis manos, el primer helado de chocolate que probaba en toda mi vida. Era un éxtasis maravilloso, sentir el sabor del chocolate en mi boca mientras se derretía el helado. Era como si se descubriera el motivo verdadero de mi breve existencia: estar ahí y sentir ese sabor. Relamí mis labios de placer, cerré los ojos y tropecé, dejando escapar el delicioso tesoro de mis manos, cayendo frente a mí y desparramándose sobre el pavimento. Sentí una profunda congoja que inundó mi cuerpo, y lloré, como nunca había llorado antes, sin consuelo alguno. Y aunque mi papá me trajo otro helado, no eran lo mismo, no eran como el primero.



7 de enero de 2014

El fuego de San Antonio


Necesitaba iniciar al alba la peregrinación a Santiago de Compostela para llegar lo más pronto posible. Es un viaje que he realizado muchas veces robando a los peregrinos, pero que ahora hago con la misma desesperada fe que ellos, para pedir el perdón para mi alma y una cura para mi cuerpo. Durante mucho tiempo me sentí protegido por el demonio, pero ésta maligna custodia terminó el día en que comencé a sentir el castigo de Dios. Primero fue una quemazón lacerante al tomar el cuchillo que, usaba tanto para amedrentar a mis víctimas como para partir el pan de centeno. Luego, un dolor punzante emprendió el ataque de mi mano izquierda, era como si cercenaran y quemaran mi piel y mis huesos desde adentro. Pero cuando la piel de mi mano comenzó a tornarse de un color negro, supe que era el mismo castigo divino que padecían los viajeros tullidos y locos que yo asaltaba, era el fuego de San Antonio, que me atacaba implacablemente. No dudé ni un segundo en emprender el peregrinaje y suplicar perdón a Dios por todo lo malo que hecho en mi vida.

Por el camino se van sumando cada vez más personas. Escondo el rostro bajo mi sombrero y rezo para que ninguna de mis víctimas me reconozca. Al igual que yo, casi todos van mutilados, y esconden sus ennegrecidos miembros bajo sus ropas. Luego de medio día caminando, me siento muy cansado y el dolor de mi mano no aminora, me detengo en una posada y me echan a patadas del lugar, no queremos un pecador enfermo me gritan. Creo que tendré que dormir a la intemperie esta noche y no tengo alimento, por qué tampoco venden comida a los condenados.

Ya esta oscureciendo cuando descubro que no hay nadie más en el camino, a lo lejos escuchó unos gritos de dolor, entonces, veo en la curva de la senda a un hombre esperando, me parece distinguir sobre el pecho la cruz azul de los agustinianos, aunque la noche se cierra como boca de lobo y me impide ver su rostro cubierto a medias por una capucha. Tengo miedo. Luego me siento aliviado al pensar que el sacerdote me ayudará, algo de esperanza me entra al cuerpo y apuro el tranco. Pero el dolor se torna más fuerte y cuando estoy a unos metros, veo que al clérigo le crecen dos enormes cuernos y un fuego azul brota de su boca, los árboles cambian de color al rojo y una luna anaranjada me ilumina, pero no puedo dejar de caminar hacia el monje-demonio, aunque ahora escucho a otros tullidos que gritan desesperadamente que me detenga, con voces que me parecen de un color púrpura. No aguanto más y me desmayo un instante, el demonio me despierta y me toma entre sus brazos, me da de comer pan, el pan más exquisito que he probado en mi existencia, y su rostro cambia, ahora es un hombre de rasgos apacibles que me dice que Dios me perdona y que pronto estaré mejor.