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19 de julio de 2017

Instrucciones para ser feliz




El que tiene imaginación sin instrucción tiene alas sin pies.
Petrus Jacobus Joubert

Lamento decepcionar a esta audiencia, pero no les voy a dar la clave para la felicidad, les daré algo mejor, les ayudaré a experimentarla. Ahora, cierren los ojos. Respiren profundamente. Tres veces. Ahora. Apaguen su celular. Vuelvan a cerrar sus ojos. Observen la oscuridad. Respiren profundamente. Tres veces. Sientan sus manos. Sientan sus pies. Bailen. Salten. Desnúdense. Extiendan sus alas. Vuelen. Abran sus ojos. Respiren profundamente. Tres veces.




24 de diciembre de 2015

Un cuento de Navidad



Hoy es 24 de diciembre y ellos esperan, no saben qué, pero esperan ansiosos la media noche con la sensación de que será una Nochebuena. Están acurrucados junto a la ventana intentando ver la luna llena a través del polvo que levanta la ventolera, cuando escuchan un fuerte ruido sobre el techo, de pronto un viejo de frondosa barba, sucio y gordo, cae estrepitosamente frente a ellos, pero se levanta de un salto y su atronadora carcajada: ¡jo, jo, jo! los deja boquiabiertos, luego el anciano saca de su mochila un enorme bidón de agua depositándolo frente a ellos, sin poder creerlo, se ponen de pie y lo abrazan.

13 de mayo de 2015

La Cola


Al mirarlo a simple vista parece un perro callejero común y corriente con el pelaje color tierra y unos ojos pícaros, pero posee una gracia particular: gira su andrajosa cola a una velocidad fascinante. Aunque para ser preciso tiene otra gracia más provechosa para él: hace una mueca parecida a una sonrisa con lo que hace reír a los niños a carcajadas, y es así como se gana el pan de cada día en realidad. De vez en cuando, alguien se detiene a mira un instante la fantástica rotación de su rabo, exclama algo y luego continua su camino. Pero hoy descubrí el secreto de su cola, mientras pasaba por la esquina donde siempre ronda, el estruendo de un choque de autos llamó toda la atención del quiltro y para mi sorpresa detuvo su cola, en ese instante, pude ver su insólita forma de espiral y noté claramente el disimulado eje mecánico que la unía a su cuerpo.